Por Belén Salituri
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner busca la reelección y está a cinco días de lograrlo si los resultados de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias se mantienen hasta el domingo 23, día en el que Argentina elegirá presidente para los siguientes cuatro años. No sólo los aciertos de la gestión del Frente para la Victoria durante los últimos dos períodos posicionan a Cristina en el lugar más codiciado por el resto de los candidatos, sino que el estratégico juego de propaganda política que se plantea en su campaña, le da “la fuerza” necesaria para continuar al frente con los resultados.
“Esta frase que utilizan los spots actúa como un slogan que vincula a la presidenta con el coraje y la potencia. Pero es una potencia de madre, enrolada en el nuevo concepto de la mujer que no necesita masculinizarse para hacer y gestionar. No requiere vestirse de ‘trajecito’ para ser eficaz”, explica Alicia Vidal, periodista y socióloga especializada en marketing y publicidad y creadora del blog Sitemarca. Cuando Cristina sucedió a Néstor en 2007, no contaba con la total confianza de la gente para poseer el futuro del país en sus manos como lo tiene ahora, por lo que su campaña política necesitó legitimación de personalidades de distintos ámbitos, como en arte y deporte. El periodista especializado en creatividad y director de Primer Brief, Pancho Dondo, explica el cambio central en la dos campañas de Cristina: “El eje en 2011 es una especie de teorema: La fuerza de un argentino individual = La fuerza de un país = La fuerza de Cristina. Se pasó de la tercera a la primera persona, se dejaron de lado los famosos, como David Nalbandián, Juan Leyrado y Estela de Carlotto, que en 2007 servían para legitimar un gobierno que en la mente de muchos votantes aparecía con desconfianza (Néstor Kirchner había ganado con el 25 por ciento de la totalidad de los votos), se apeló a la gente más cercana al votante y, como discurso propagandístico, al espíritu de este gobierno”.
La inteligente campaña 2011 que ubica a Cristina como la gran ganadora en los comicios del domingo, recorre los logros obtenidos durante su gestión y la de su marido de la mano de historias personales. Vidal presenta que como frase, la fuerza de Cristina es “la fuerza de todo el país que luego se fue personalizando”. Esta individualización se produjo en los últimos spots de la campaña –lanzados en hace pocas semanas- que ejemplificaron casos particulares de ciudadanos argentinos, como “La fuerza de Cecilia” (científica repatriada) o “La fuerza de Brian” (deportista)
La creadora del Sitemarca establece que la promoción que se hace a la candidatura de Cristina no es al azar, ya que se aplica la imagen de Argentina celebrando el Bicentenario “donde no casualmente uno de los números más destacados fue el Fuerza Bruta”, y agrega: “Se apela también a conceptos populares como el ‘Avanti Morocha’ y así se logra un contrapunto entre la gestión de avanzada, ligada la innovación, y lo más fuerte de la cultura popular”.
No hubo ni hay promesas explícitas, sino que el Frente para la Victoria se vende desde 2003 con hechos, cifras, y gente: “Kirchner venía de gobernar Santa Cruz durante tres períodos seguidos y la propaganda televisiva se basaba en esa experiencia para anunciar que él ‘sabía como gobernar’”, explica Dondo. El spot propagandístico los posicionó de manera contundente para demostrar su capacidad de acción que deja anulada a la oposición, obligada a venderse con promesas.
Para estas elecciones Cristina no necesita mucho más. No realizó actos ni participó en debates antes de las Primarias y tampoco se mostró en actividad de campaña como el resto de los candidatos a pocos días de las elecciones. La presidenta se presentó ayer en Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos (ex ESMA) y utilizó la conmemoración de los 60 años de la Televisión Argentina para recordar el Día de la Lealtad Peronista y, de alguna manera, hizo campaña con su discurso: “Cuando batimos récord en cuanto a generar millones de puestos de trabajo fue para fortalecer ese formidable organizador social que es el trabajo y para generar también dirigencias sindicales a la altura de las circunstancias.
Sepan que los principales defensores de este modelo deben ser, precisamente, los que han conseguido tantas cosas”, expresó Fernández de Kirchner emocionada, un sentimiento clave con el que se promocionaron sus dos campañas.
El cierre de campaña será mañana a las 19 en el Teatro Coliseo, al igual que en agosto, y la presidenta estará junto a su compañero de fórmula y candidato a vicepresidente, el ministro de Economía Amado Boudou.



