Por Julieta Vuotto
La diva de la televisión Susana Giménez se mostró con él el domingo. En sus spots, la actriz Susana Romero canta la insignia “¡Rodríguez Saá!” con un tono alegre. “Los wachiturros”, la banda de cumbia del momento, le dedicaron un tema con estrofas como “Alberto es una masa, te da una casa”. Pero no es excluyente ser famoso para formar parte de sus propagandas, completos desconocidos también participan; lo único que deben hacer es cantar: “Póngale su voto al Alberto”, con un mínimo sentido de la entonación.
Alberto Rodríguez Saá, candidato presidencial por la Alianza Compromiso Federal y gobernador de San Luis desde 2003, se las rebusca para cautivar a un rango amplio de votantes. A lo largo de los últimos años, elaboró numerosas propuestas y medidas que pudo desarrollar a su gusto en San Luis, pero que también idealiza en Argentina.
En una suerte de recopilación de todas sus ideas, Rodríguez Saá diseñó el “Protocolo para la convivencia de los argentinos en el siglo XXI”. Si hay algo que no se le puede criticar al puntano es la falta de creatividad; se trata de un libro a todo color de 235 páginas, con imágenes que lo muestran en acción; rodeado de niños, ancianos y embanderado junto con aborígenes. En el, propone un Ministerio de Medio Ambiente de la Nación, planes de forestación y bosque nativo, una gestión integral de los residuos, entre otros proyectos.
Además, el Alberto tiene una página Web más que completa, al punto de dar un informe sobre el “stock bovino provincial” (cómo han aumentado las cabezas de bovino desde 2004) o las superficies exactas de hectáreas cultivables de San Luis. En su página también hay notas sobre hechos concretos de su gestión, como la entrega de viviendas en el pueblo Ranquel, perteneciente a las culturas originarias, la creación de un observatorio astronómico, del Centro de Producción de Cine y TV y de una empresa llamada “San Luis Agua S. E.”, que administra los recursos hídricos de la provincia con diques, embalses y acueductos.
Un estadio llamado Juan Gilberto Funes, una réplica del Cabildo porteño, una pirámide vidriada de siete pisos que funciona como Casa de Gobierno ( que costó 350 millones de pesos) o la famosísima aplicación de WI FI en toda la provincia. Quizás haya sido todo eso, lo que llevó a San Luis a ser la única provincia de Argentina donde no triunfó el kirchnerismo en las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias del 14 de agosto. La alianza Compromiso Federal obtuvo un 55,85 por ciento de los votos, mientras que el Frente para la Victoria, que se ubicó en segundo lugar, sacó un 22,31.
“Nos descalifican diciendo que San Luis es el feudo de los Rodríguez Saá”, dice el Alberto en uno de sus spots, en referencia a la trayectoria de su apellido en la provincia. Adolfo Rodríguez Saá, su hermano, fue gobernador de La Punta en un extenso período que abarcó desde 1983 a 2001. Luego de dos años volvió al mando la familia Saá y aún continúa.
Otra moneda corriente en la campaña presidencial de Alberto Rodrigues Saá es la alusión a su gestión en San Luis. Utiliza frases como “hicimos lo que nadie creyó posible”, “mi compromiso es hacer en Argentina lo mismo que en San Luis” o “quiero que los argentinos me conozcan sin prejuicios”. Martín Güemes, Profesor de Marketing Político en la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES), comenta al respecto: “Me atrevo a decir que es un camino acertado, que si bien puede no haber impulsado directamente votos en esta elección, siembra un mensaje que quedará para que el candidato siga profundizando. Todos habrán escuchado de San Luis. Ahora quedará demostrarlo. Si esta demostración se produce en un escenario de necesidad de “nuevos” liderazgos, Rodríguez Saá estará fortalecido”.
El gobernador de San Luis podría mostrar en sus spots imágenes de las rutas, las viviendas, los centros culturales y demás herramientas que desencadenaron en la popularidad de su gestión. Sin embargo, su propaganda apela al monólogo y a una enumeración de sus propuestas. “Creo que es acertada también. Saá necesita que lo recuerden a él, que lo conozcan, que tenga su imagen presente, su voz, sus formas. Es una estrategia que busca notoriedad, conocimiento y reconocimiento del candidato -opina Martín Güemes- Las boletas llevan ahora una imagen del candidato y esto es un hecho que invita a coordinar esto con las imágenes en TV, los afiches, la identidad en las redes sociales, etc. especialmente para aquellos candidatos que no son tan conocidos. El hecho de que sea el único candidato que le ganó a Cristina en un distrito durante las primarias le dio energía a esta estrategia y la mostró acertada”.
A unos días de las elecciones presidenciales, se puede afirmar que Rodríguez Saá se muestra activo y confiado. En sus últimas apariciones se lo vio aliado a Francisco De Narváez, candidato a gobernador de Buenos Aires y junto a Jorge Macri, candidato a intendente en Vicente López por el PRO. Eso sí, la conciliación con su ex compañero de fórmula, Eduardo Duhalde, parece bastante lejana según sus últimas declaraciones, donde lo señaló como un “infame, mentiroso y gendarme del peronismo”.
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