Por Ariel Goldfarb
Hernán Rossi, candidato a diputado nacional por la Unión para el Desarrollo Social (UDESO), opinó sobre el futuro del INDEC y lo que se viene luego de los comicios presidenciales. El radicalismo, con Ricardo Alfonsín como líder, espera dar la misma sorpresa que hace 28 años.
-Luego de los posibles resultados en las próximas elecciones, ¿cuáles serán los proyectos a desarrollar?
- Nosotros decimos que debemos pasar del crecimiento que la Argentina ha experimentado en los últimos ocho o diez años luego de la crisis de principio de siglo al desarrollo. ¿Qué significa el desarrollo? Se refiere a que se aprovechan las condiciones expecionales de intercambio internacional que favorece a la economía para invertir, por un lado, en todo aquello que haga una mejor distribución de los ingresos y que tengamos un auténtico desarrollo y no una fabrica de pobres, sino que efectivamente cada uno de los habitanes de la Argentina puedan avanzar, progresar e insertarse en la sociedad. En segundo lugar, invertir en cuestiones claves de la economía permitirán seguir creciendo.
-¿Cómo seguirá la Unión para el Desarrollo Social?
- En caso de no obtener la presidencia crece más la importancia del radicalismo en Argentina desde el Congreso de la Nación. Vamos a ejercer una oposición responsbale pero firme porque creemos que unos de los déficit más importantes de este gobierno que va por el tercer mandato (ocho años de gestión) tiene que ver con el respeto a las instituciones a la división de poderes y a la prensa independendiente. Estamos frente al INDEC manifestándonos porque durante muchos años este organismo tuvo un prestigio a nivel internaiconal y que el gobierno ha deteriorado muchisimo luego de la intervención de Guillermo Moreno. No es posible ser confiable para la propia Argentina y para el resto del mundo, si no somos serios, y el actual gobierno en materia instucional ha demostrado una seriedad muy escasa.
-¿Cómo ves al Indec a diferencia de hace 10 años?
- Absolutamente poco creíble, mentiroso que desvirtúa la realidad cotidiana que es la inflación, donde hay cifras que no le sirven ni al propio gobierno nacional. Uno no puede tener políticas serias ni sustentables a base de la mentira, eso no ocurre sólo con los precios o indices sino con el nivel de educación. Hay algunos indices internacionales que miden la calidad de educación y el principal problema que tiene hoy nuestro país es la calidad educativa y no tanto la masividad de la escolarización, porque ha aumentado mucho la inversión en el presupuesto educativo pero en calidad hemos descendido en todos los índices. En ese sentido, la Presidenta, en lugar de atender estos indices y ver de que manera resolverlos con políticas públicas específicas, crea su propio indice.
-¿Cuál creen que es la solución para este tema educativo?
-Nosotros creemos que hay que poner un acento fundamental en la formación de los docentes, porque allí pasa uno de los déficits principales que tiene la educación nacional. No tenemos docentes preparados para los desafíos que las aulas le ponen y aquel ha cambiado en materia de educación e incorporación de conocimientos que además se modifican cotidianamente de una manera muy veloz y en ese sentido deberíamos incorporar por lo menos un año más a los cuatro años que tarda un docente en formarse, incorporar un año de práctica y, fundamentalmente, la continua formación de nuestros docentes. El Estado tiene que intervenir para mejorar la capacitación y después está la cuestión de la doble escolaridad, que debe permitir que la escuela publica vuelva a integrarse a la sociedad. La doble escolaridad debe llegar fundamentalmente a los sectores que concurren a la escuela pública pero que son de clases sociales más desfavorecidos por la distribución del ingreso. De esa manera se van a poder nivelar los conocimientos de los alumnos. Esos son los dos grandes ejes: formación docente y doble escolaridad.
-¿Considera que va haber un aumento en la cantidad de votos en estas elecciones?
-No es una cuestión de fe la política, sino que tiene que ver con las convicciones. La Unión Cívica Radical (UCR) es un partido de principios antes que nada, con mucha historia y siempre aspiramos a convencer a la mayor cantidad de argentinos. Hacemos lo posible para que nuestras propuestas lleguen, no las hemos cambiado nunca en función del resultado electoral. Actualmente, estamos haciendo un esfuerzo mayor para explicarlas y asumimos que el error de no explicarlas adecuadamente es nuestro y no de la gente que no nos entendió. Hay ofertas, como las de Duhalde, Elisa Carrio o Adolfo Rodriguez Saa, que quizás llegan con menos fuerza a esta nueva etapa. A lo mejor tenemos suerte y los argentinos nos eligen como la nueva fuerza o la oposición más confiable.
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